En Grupo Educativo Banting estamos convencidos de algo simple, pero muy poderoso: educar no es solo transmitir información, es acompañar a cada alumno a descubrirse como una persona completa. Ese es el corazón de nuestro enfoque integral. Creemos que cuando la mente, el cuerpo y las emociones están en equilibrio, formamos seres humanos más conscientes, sanos y capaces de cambiar su entorno.
Hoy en día, la información está a un clic de distancia, por eso enseñar contenidos ya no es suficiente. Lo que de verdad transforma la vida de nuestros alumnos es aprender a conocerse, a cuidar de sí mismo y a relacionarse con los demás de forma sana.
En el Modelo Educativo Banting, la excelencia académica va de la mano con el bienestar físico y emocional. No son piezas separadas; son tres caminos que recorremos con nuestros alumnos todos los días, en cada clase y en cada conversación.
¿Qué significa para nosotros una educación integral?
Más que un concepto, es una práctica diaria. Buscamos el desarrollo completo de la persona para que el alumno aprenda a pensar, a sentir, a moverse y a actuar con conciencia.
Lo vivimos a través de tres dimensiones que se alimentan entre sí:
- Mente: Para pensar con ojos críticos y aprender con autonomía.
- Cuerpo: Para ganar conciencia física y hábitos que den salud.
- Emociones: Para entender lo que sentimos y conectar con la empatía.
Sabemos que un alumno que gestiona bien sus emociones aprende mejor, y uno que cuida su cuerpo tiene la energía necesaria para concentrarse y crear.
Aprender con propósito y movimiento
Mentes activas: Nos alejamos de la memoria repetitiva para que el alumno sea el protagonista. A través de proyectos reales, ciencia y tecnología, buscamos que los chicos se cuestionen, se equivoquen y evolucionen. Aprender no es aprobar un examen; es formar una mente abierta al cambio.
Cuerpos en bienestar: El movimiento es parte del aprendizaje. Está demostrado que el ejercicio mejora la memoria y la concentración. Por eso, en Grupo Educativo Banting el deporte y las pausas activas no son «extras», sino herramientas para que cada estudiante construya una relación positiva con su cuerpo y su salud.
El bienestar emocional como base del aprendizaje
En Grupo Educativo Banting entendemos que la inteligencia emocional es, en realidad, una herramienta para el éxito en la vida. Para nosotros, esto se traduce en acciones muy concretas:
- Identificar emociones: Aprender a ponerle nombre a lo que sentimos para saber cómo manejarlo.
- Comunicación real: Aprender a decir lo que pensamos con respeto y empatía hacia los demás.
- Convivencia positiva: Construir un ambiente donde todos se sientan seguros y valorados.
Sabemos que esto no se aprende de memoria en un libro de texto; se construye en el recreo, en los proyectos en equipo y, sobre todo, a través del acompañamiento diario de nuestros profesores, quienes guían a los alumnos a resolver retos de la vida real con madurez.
Una experiencia que se vive en comunidad
El equilibrio se nota en lo cotidiano: en el alumno que se siente cómodo expresando lo que siente, en el grupo que se apoya en un reto difícil o en el adolescente que aprende a respirar antes de actuar.
Pero este proceso no está completo sin ustedes. La familia es nuestra mejor aliada. Cuando la escuela y el hogar hablan el mismo lenguaje, el desarrollo de nuestros alumnos se fortalece. A través de talleres y una comunicación constante, nos aseguramos de que el bienestar que buscamos en el aula también se viva en casa.
En conclusión, en Grupo Educativo Banting no solo formamos alumnos competentes, sino personas íntegras. Creemos que cada uno merece crecer con equilibrio, sintiéndose escuchado y desafiado a ser su mejor versión.